Día 1: Llegada

Tras una hora y cuarenta minutos de vuelo aterrizamos en la ciudad de Marrakech. Se ven pocas luces, muy dispersas y sobre todo muy muy bajas. Al bajar el golpe de calor no es tan grande como nos esperábamos.
Bajamos dispuestos a negociar con los taxistas, sabiendo que pagar 200 Dirham es muchísimo y que como mucho se puede bajar a 50-70 Dirhams, o eso era lo que habíamos leído. Tras una buena primera experiencia de regateo y casi tener que marcharnos en bus porque uno de los responsables no lo quería bajar de 150 y se puso a dar voces como loco (a nosotros no, a sus compañeros que sí querían llevarnos) se acerca otro taxista que había llamado uno de los que quería llevarnos, dispuesto a llevarnos por 100 Dirhams, por las horas y la situación ya no quisimos regatear más.

El taxi nos deja lo más cerca posible de nuestro Riad, ya que dejarte en la misma puerta en Marrakech es un poco complicado debido a sus callejuelas. Nada más bajar del taxi unos cuantos chicos nos rodean dispuestos a llevarnos, el taxi nos dice que sigamos a uno en concreto. te dicen “solo gracias, no dinero” pero por supuesto que esperan su propina. Yo no quería que nos llevaran, pero la verdad a las horas que llegamos y sin tener ni idea lo más fácil es dejar que te guíen por un par de Dirhams, llegarás más rápido y te sentirás más seguro. La cosa puede cambiar si es de día y no te importa perderte y descubrir las calles por ti solo.

Al llegar a la puerta del Riad tardaron mucho en abrirnos porque nuestros compañeros no oían el timbre. El chico que nos acompañó estuvo un buen rato con nosotros venga a llamar pero después de un rato se marchó. Allí vino más gente, todos muy majos queriendo ayudar, en ningún momento, para las horas que eran y para estar en un callejón sin salida, sentimos miedo, quizá un poco de incertidumbre. Un señor muy agradable llamó al dueño del Riad, que nos dijo que esperáramos que ya vendrían “nuestros amigos”, y así tras unos 30 minutos de espera, que la verdad se nos hicieron un poco largos jaja, ya bajaron a abrirnos.

Tras visitar nuestro maravilloso Riad con piscina, terraza y unas habitaciones bien grandes conocemos a los que serán nuestros compañeros de Riad y de aventuras :).

Día 2 Miércoles: Cambio de dinero, Plaza Jemaa el Fna, Zoco, Mezquita Koutobia, Palacio Badii, Plaza de ferblantiers.

El primer día toca explorar la ciudad y los alrededores de nuestro Riad, el cuál está muy bien situado a solo 3 minutos de la plaza Jemaa El Fna. El Riad se llama Cha Choumissa.

Si estáis buscando alojamiento podéis echar un vistazo a booking, Airbnb o porqué no, hostelworld. Estos son algunos de los sitios donde nosotros cogemos el alojamiento normalmente.

La primera visita a la plaza es muy tranquila, ya que a las 9.30 de la mañana no hay mucha gente por las calles. Una vez situados y entrando en ambiente nos vamos a buscar un lugar para desayunar, donde probamos unas ricas tortitas, que la verás por todo Marrakech, con un típico té de menta y otros tipos de panes. Con el estómago bien cargado, nos vamos a cambiar dinero al Hotel Ali, hotel que habíamos leído tiene el mejor cambio y lo corroboramos. Si quieres saber más sobre el cambio pásate por nuestro post “todo lo que necesitas saber para viajar a Marrakech”.

Ahora ya sí lo tenemos todo listo para ponernos en marcha y empezar a conocer la ciudad de Marrakech.

Jemma el Fna, Marrakech

El Zoco y primer intento de llegar a los curtidores

Al lado de la Plaza Jemaa el Fna se encuentra el Zoco de la ciudad, o lo que es lo mismo el mercado. Para los que no lo sepan, el zoco es un mercado enorme, con mucha y variadas tiendas, situado en callejuelas que ocupa gran parte de la Medina y que pueden formar un laberinto tranquilamente. Si entras al zoco y te pones a callejear, lo más fácil será que te pierdas y te cueste un poquito salir, pero nada como perderse para conocer una ciudad más a fondo.

Marrakech, El Zoco

El primer día, vas con esa sensación que tenemos al llegar a un lugar completamente nuevo que no conocemos, y esa sensación se incrementa cuando estás en un país con una cultura completamente diferente a la nuestra. Nosotros no salimos de la calle “principal” del zoco para no perdernos demasiado el primer día, nos pusimos a caminar, cuando íbamos a darnos la vuelta un chico nos habló de los curtidores, de los cuáles había oído hablar y decidimos seguir para delante en busca de ellos.

Camino a lo curtidores, Marrakech

Zoco de Marrakech

“Sigues por ahí primera izquierda segunda derecha y está la fiesta de los colores” todos nos decían eso a lo largo del camino, quizá para ellos queda claro cuál es la primera derecha y la segunda izquierda pero para nosotros no quedaba claro para nada jaja. Cada vez nos metíamos más y más en lo que parece la auténtica Marrakech, pocos turistas y más locales. Llegamos a una especia de mercado que estaba en una calle bastante estrecha y cubierta llena de gente, motos, carros y burros, el agobio se empezó a apoderar de mí… Al salir de ese mercado continuamos un poco más pero más adelante había más de lo mismo, más gente comprando para su día a día, más carros, más burros, más motos y menos espacio así que decidimos darnos la vuelta e informarnos mejor sobre donde estaban los curtidores ya que tampoco queríamos preguntar porque si preguntas lo más fácil será que te quieran acompañar y cobrar por ello.

Tras un buen empape de la vida Marroquí nos volvemos a la plaza, no tuvimos ningún problema para recorrer el mismo camino de vuelta.

Zoco de Marrakech

Mezquita Koutobia

De la Plaza nos dirigimos a la famosa mezquita Koutobia, esa que se parece a la giralda de Sevilla, uno de los símbolos de Marrakech.

Mezquita Koutobia, Marrakech

Mezquita Koutobia, Marrakech

Pero no, no podemos entrar. En Marruecos no está permitida la entrada de no musulmanes a las
mezquitas. Así que solo la visitamos por fuera. Pero merece ese acercamiento y contemplar la arquitectura de sus puertas y torre y un paseo por el parquecito que la rodea, el cuál por la noche está a tope de gente.

Mezquita Koutobia, Marrakech

Ya no se aguanta de calor, y eso que hoy aún no calienta tanto… vamos a por otra visita antes de derretirnos.

Palacio Badii

Precio: 10 Dirhams

Palacio Badii, Marrakech

Ponemos dirección hacia el Palacio Badii. Si volviera ahora mismo no lo visitaría a la 1 de la tarde cuando el calor pega bien o al menos en el mes de Agosto. Este Palacio está en ruinas por lo cuál está todo al descubierto y el calor que hace allí es importante…

Palacio Badii, Marrakech

Palacio Badii, Marrakech

También está la posibilidad de visitar el Palacio Badii y el Minibar de Koutoubia por 20 Dirhams. Nosotros no teníamos ni idea que era eso del Minibar pero pensamos que quizá podríamos entrar en alguna parte de la mezquita así que por menos de un euro compramos la entrada doble a ciegas.

Palacio Badii, Marrakech

A medida que visitamos el Palacio, el cuál nos gustó mucho a pesar de estar en ruinas, nos encontramos una sala en la que pedían el ticket, y ahí estaba el minibar, y como dijo el guardián: “no drinking, different minibar” jaja. El minibar es una especie de silla muy alta, de madera tallada con símbolos y letras de la cultura islámica. Es donde se sube el imán en la mezquita para hablara o rezar. Para ellos se trata de algo muy importante, no dejan hacer fotos y tienen cristales alrededor. Se trata de una silla muy antigua sí, y quizá tenga un valor especial para ellos, el cuál nosotros no entendemos por lo que no mereció mucho la pena la visita.

El Palacio Badii tiene una terraza en la que te encontrarás unas bonitas vistas de la ciudad de Marrakech con el Atlas de fondo.
Uno de los Palacios que no puedes perderte en tu visita a Marrakech.

Terraza Palacio Badii, Marrakech

Al salir del Palacio Badii nos pasó algo curioso. Había un autobús blanco antiguo que me llamó la atención y le pedí a Unai que hiciese una foto ya que él llevaba la cámara.

Puerta Palacio Badii, Marrakech

Al hacer la foto (estábamos lejillos) nos hicieron un gesto con la mano como de no foto. Segundos después nos dimos cuenta que era como el ejército o algo así. Seguimos caminando en otra dirección por la que casualmente el autobús tenía que ir, pasando así a nuestro lado. Un militar sacó la cabeza y apuntando a Unai con una cara muy muy sería le dijo “NO FOTO”. Nos asustó bastante en ese momento, Unai les pidió perdón y ahí se quedó la cosa, ellos ni siquiera pararon. No se que cosa tienen en este país con las fotos pero hay mucha gente que no les gusta, incluso gente de a pie. Llegó un momento que optamos por pedir permiso sobre todo si queríamos hacer fotos a alguna tienda en especial o alguna persona.

Lo que no se nos ocurrió nunca más fue hacer una foto a alguna fuerza del estado :S.

Plaza de Ferblantiers

De vuelta del Palacio dimos con una plazita muy mona, Plaza de Ferblantiers donde hay varios restaurantes y además más baratos que en otros sitios. Con el calor y el hambre que llevábamos no nos lo pensamos.

Plaza de Ferblantiers, Marrakech

Tras un rico Cuscús y un Tajine toca un bañito en el Riad y un rica siesta y es que en Agosto, a partir de las 2, y ya forzando de 12 a 2, no se puede estar en la calle, así que si vas en Agosto, te recomendamos busques alojamiento con piscina.

Rico cuscús en Marrakech

Delicioso Tajine en Marrakech

La mayoría de Palacios, edificios o jardines cierran entre las 4.30 y 6 por lo que la tarde, con el calor que hace la damos por perdida para visitar.

Una vez que el sol baja un poco fuimos a hacer una compra al carrefour express. El más cercano estaba a media horita andando. También disfrutamos del Riad y la compañía en él hasta la hora de cenar.

Y en eso se convertiría nuestra rutina allí: Mañanas de visita tardes de Riad, piscina, buena compañía y paseos por la Plaza Jemaa el Fna con su increíble ambiente nocturno.
Claro que si vienes en otra época del año, el día se puede aprovechar mucho más.

Día 3 Jueves: Curtidores, Zoco, Madraza, Plaza de las Especies, Palacio de la Bahia. – Barrio judío

Segundo Intento a los Curtidores

Ya habiendo mirado bien por donde se encuentran y con maps.me abierto (aplicación de mapas que no necesita internet continuamente más que para descargarlo) y el nombre del barrio nos disponemos a encontrar los curtidores, la verdad que si no te quieres perder maps.me es una maravilla, además hoy vamos en grupo. Vamos a la calle principal del Zoco y empezamos el mismo recorrido que habíamos hecho el día anterior hasta llegar al mercado/calle estrecho, cubierto y lleno de personas, motos, carros y burros.

Camino a los curtidores, Marrakech

Ese es el punto para encontrar los curtidores justo antes de adentrarse en aquel bullicioso calle/mercado hay que torcer a la derecha, y allí unos pasos más adelante a la izquierda están los curtidores (al final tenían razón con lo de derecha, izquierda). Enseguida sabrás que los has encontrado porque el olor es irreconocible

Barrio de los curtidores, Marrakech

Una vez allí, probablemente se te acercará alguien que hará llamarse “El Guardián” de las curtidurías. Sí, te va a hacer de guía y te va a pedir dinero a cambio, pero creo que sin él no podrás visitarlas porque además no les hace mucha gracia que los turistas vayan por allí… así que en mi opinión lo mejor es dejarse guiar por este hombre.

Barrio de los curtidores, Marrakech

Los curtidores, Marrakech

Después de los curtidores os llevará a una tienda allí al lado, pero no hace falta comprar ,y al final os pedirá x €/Dirhams. A nosotros nos pidió 3€ por persona, es decir unos 30 Dirhams pero se lo bajamos a 50 Dirhams por pareja.

Los curtidores, Marrakech

Vuelta al Zoco y Madrasa de Ben Youssef

Ya estamos de vuelta al Zoco, esta vez nos perdemos por calles pequeñitas para ver la verdadera esencia del Zoco y callejeando llegar a la Madrasa de Ben Youssef, volvemos al maps.me, sin él no hubiéramos encontrado tan pronto la Madrasa y no hubiéramos podido callejear sin perdernos o echar un par de horitas para salir de allí.

Zoco de Marrakech

Precio: 20 Dirhams

La Madrasa para nosotros fue una de las mejores visitas y lo recomendamos 100%. Una antigua escuela coránica y la más importante de Marrakech. No es muy grande, por lo que la visita no es muy larga, pero tiene una arquitectura preciosa que te querrás quedar mirando por largo tiempo para dejarla bien guardada en tu memoria.

Madrassa de Ben Youssef, Marrakech

Al entrar te ofrecerán un guía, nosotros no lo cogimos, pero puede ser curioso si quieres aprender más sobre este lugar.
El lugar más increíble es el patio principal que es lo que está mejor conservado. A sus alrededores tiene habitaciones y pequeños patios también muy bonitos.

Madrassa de Ben Youssef, Marrakech

Madrassa de Ben Youssef, Marrakech

Plaza de las Especias

Plaza de las Especias, Marrakech

Seguimos callejeando por el Zoco hasta llegar a la Plaza de las Especias. Una pequeña plaza que la verdad nos decepcionó un poco ya que había más capazos de estos de ir a la playa que especias.. Quizá sea porque en nuestras cabezas nos imaginábamos montones y montones de pequeñas montañas de colores, pero solo había en un par de tiendecitas con especias. Aunque nos decepcionara porque esperábamos más, nos gustó.

Plaza de las Especias, Marrakech

Eso sí, el olor que tiene la plaza te hará realmente saber que estás en la Plaza de las Especias.
También me parece un buen lugar si quieres comprar souvenirs ya que es mucho más tranquilo que la plaza Jemaa el Fna y seguramente no te agobien tanto y puedas comprar más tranquilo.

Plaza de las Especias, Marrakech

Ya va apretando más el calor y nos dirigimos a unos jardines llamados “El jardín secreto” pensando que sería un jardín normal, pero no, es un jardín museo y la entrada vale 50 Dirhams, por lo que pasamos de entrar a verlo a pesar de que hablamos leído que era un lugar muy bonito. Por el camino nos encontramos bonitas puertas como esta.

Zoco de Marrakech

Palacio de la Bahía

El calor ya aprieta demasiado, pero aún es pronto por lo que nos vamos a por la última visita del día: El Palacio de la Bahía.

Precio: 10 Dirhams

Palacio de la Bahía, Marrakech

Palacio de la Bahía, Marrakech

Otra visita imprescindible. Es un conjunto de habitaciones o casas y jardines que lo convierten en un bonito palacio con increíbles patios y maravillosas habitaciones llenas de arquitectura árabe. Los azules y blancos de los azulejos contrastan con los marrones de la madera y los verdes de los árboles.

Palacio de la Bahía, Marrakech

Palacio de la Bahía, Marrakech

Palacio de la Bahía, Marrakech

Además, al contrario que el Palacio Badii, es un lugar en el que se está bastante fresco por lo que no es mala idea dejarlo para horas en las que más calienta el sol.

Palacio de la Bahía, Marrakech

Barrio Judío

Por la tarde, ponemos rumbo al barrio judío, La Mellah, donde en vez de seguir un poco la calle principal nos metemos por una calle larga, pero estrecha. Allí había muchos locales, sentados al fresco y niños jugando, y nos miraban como si fuéramos de otro planeta. Unas señoras nos indicaron donde estaba la sinagoga pero al llegar ya estaba cerrada. Nos quisieron guiar hasta el cementerio judío, y encima con un niño a lo que nos negamos. Y con eso dimos por concluida la vuelta por barrio Judío, quizá sea interesante visitarlo cuando la sinagoga esté abierta y quizá también caminar un poco más al centro del barrio por la calle principal. El hecho de que todo el mundo te mirase como diciendo, aquí no pintáis nada, el haber leído que era un barrio peligroso al caer el sol, y al ser ya tarde avanzada no nos motivó a seguir insistiendo por otra parte o a volver al día siguiente.

Barrio Judío, Marrakech

 

Barrio Judío, Marrakech

(Perdón por la fotos, salen muy movidas pero son las únicas que tenemos 🙁 )

Tras la fallida visita al Barrio Judío nos vamos a reservar unas excursiones a una agencia de viajes local que a unos compañeros les habían hecho muy buen precio. Reservamos la excursión al desierto a Zagora, 2 días y 1 noche por 40€, lo que en internet pedían 120€.
También cogemos una excursión privada a Agadir, un grupo de 10 personas por 15€ por persona.

Cena en terraza de la Plaza Jemaa el Fna

Tras programar las excursiones nos vamos a disfrutar del ambiente de la plaza al atardecer que es bastante diferente al que te puedes encontrar por la mañana.

Vistas desde terraza a Jemaa el Fna, Marrakech

Plaza Jemaa el Fna, Marrakech

 

Toda la tranquilidad que nos encontramos el primer día que visitamos la plaza por la mañana se había esfumado, ahora llena de puestos y gente de un lado para otro, por no nombrar los penosos “espectáculos” de monos y serpientes.

Plaza Jemaa el Fna, Marrakech

Unos cuántos souvenirs y estamos listos para subir a una de las miles terrazas que hay a cenar y así admirar la belleza de la Plaza Jemaa el Fna desde las alturas. La verdad que es todo un espectáculo observar la plaza y su gente, no te puedes ir de Marrakech sin al menos tomar algo desde una de esas terrazas.

Plaza Jemaa el Fna, Marrakech

Día 4 Viernes: Viaje a Agadir = error

Este viaje/excursión la verdad que no os lo voy a recomendar, o no al menos en la forma que lo hicimos nosotros. Pero os voy a contar nuestra experiencia porque siempre puede ayudar ;).

Camino a Agadir, desde Marrakech

Habíamos quedado a las 9 en la agencia (normalmente te van a buscar al Riad u hotel pero al vivir al lado nos ofrecimos nosotros a ir andando), llegaron tarde a buscarnos, el autobús dejaba que desear y el conductor no hablaba español cuando habíamos contratado con la agencia un conductor que hablase español, pero es que ni siquiera hablaba inglés, por lo que la comunicación era bastante nula ya que ninguno de nosotros controlaba el francés. Le dijimos que queríamos volver a la agencia a hablar con ellos y el conductor allí nos llevó. Al final otro chico que trabaja en la agencia que si hablaba español se vino también con nosotros.

Al rato de estar en carretera el aire acondicionado dejó de funcionar, con una temperatura de unos 45 grados os podéis imaginar el viajecito…

Pasaban las horas y no llegábamos, cuando en la agencia nos habían dicho que eran dos horas y media y por eso decidimos ir hasta Agadir, al final resultó un viajecito de unas 4-4.30 horas… Si sabemos el tiempo real no hubiésemos ido ni de coña.

Cuando por fin llegamos a Agadir y encima ¡hacía casi hasta frío! mucho aire y la temperatura bastante más baja, no creo que superaran los 27 grados. Y claro, como habíamos tardado tanto en llegar casi no teníamos tiempo de estar allí, total que llegamos sobre la 13.30 y a las 16.30 nos dijeron que teníamos que salir…

Agadir, Marruecos

Vaya que nos hicimos un viaje de 9 horazas, con un calor horrible, para ir al Benidorm de Marruecos que ni siquiera tenía una playa bonita. ERROR. Pero bueno de todo se aprende y hay que tomarse las cosas con filosofía y ahora podemos decir que nos hemos bañado en agua marroquíes y africanas, tomaaaa 😀 y además el agua estaba muy buena y había oleaje, así que el baño por lo menos mereció la pena.

Agadir, Marruecos

Lo peor, que nos hizo perder todo el día y que también perdimos un día el cuál podíamos haber aprovechado para ir a Essaouira que es donde queríamos ir inicialmente.

Por la noche nos fuimos a cenar a la Plaza Ferblantiers, anteriormente nombrada, donde se cena barato y además riquísimo, los mejores tajines que comimos en Marrakech. Así por lo menos no tuvimos la sensación de haber desaprovechado tanto el día jaja.

Al día siguiente pensábamos ir a Essaouira, pero tras la paliza en bus de hoy decidimos quedarnos en Marrakech y terminar de ver Marrakech ya que no tendríamos mucho tiempo más adelante por la excursión al desierto

Día 5 Sábado: Tumbas Saadíes, Palmeral y atardecer sobre una terraza.

Puestos de nuevo en marcha dispuestos a seguir recorriendo Marrakech, los días pasan y cada vez quedan menos. Hoy nos disponemos a conocer la famosas tumbas Saadíes y lo que se nos ocurra después.

Tumbas Saadíes, Marrakech

Camino a las Tumbas Saadíes, Marrakech

Tumbas Saadíes

Tumbas Saadíes, Marrakech

Muy cerca del Palacio Badii.

Precio: 10 Dirhams

Tumbas Saadíes, Marrakech

Es un espacio bastante pequeño, por lo que la visita se realiza enseguida. Consta de un gran patio con habitaciones a las que no se puede entrar sino que se ven desde una ventana. Estas habitaciones son donde están las tumbas y son increíblemente bonitas. Lo malo es que (al menos cuando fuimos nosotros y se supone que hay menos turismo en Agosto) siempre hay cola y no te dejan estar mucho rato contemplando la principal y más bonita. Si tardas más de lo debido y hay gente detrás un guardia te echará.

Otra visita 100% recomendable.

Tumbas Saadíes, Marrakech

El Palmeral

Tras las Tumbas Saadíes, analizamos que nos falta de ver y decidimos ir al Palmeral. No sabemos muy bien si es solo para montar en dromedario o se puede pasear por el ya que yo recordaba un tipo palmeral en un viaje a Túnez en el que se podía pasear por el, ya que estaba repleto de naturaleza y fue un paseo muy bonito. Y con esa idea en la cabeza allá nos fuimos.

Tras regatear con un par de taxistas, el primero nos pedía 200 Dirhams ida y vuelta y le dijimos que ni hablar, cuando nos íbamos se nos acercó otro y al final lo dejamos en 100 ida y vuelta, con una hora de espera allí, porque está un poco lejos.

Antes de ir le pregunté al taxista si se podía pasear por allí o solo montar en dromedario, el me dijo que sí, que se podía pasear. No se si me entendió bien o no, porque pasear lo que es pasear se podía si, pero igual también podías morir en el intento… Os contamos.

El Palmeral, Marrakech

La verdad que el viaje hasta el Palmeral valió la pena ya solo por el recorrido en taxi. Sales de la Medina y ves lo que es la ciudad nueva fuera de ella, una ciudad completamente diferente, sin turistas y para nada vieja y así también puedes contemplar la longitud de sus murallas.

Camino al Palmeral, Marrakech

Camino al Palmeral, Marrakech

A unos 5 o 6 km de distancia se encuentra el Palmeral, una explanada con muchas, muchas palmeras, pero muy separadas entre sí, nada que ver con lo que yo me había imaginado…

Si en Marrakech hacía calor en esa explanada no te quiero ni contar. El taxi nos dejó y nos ofreció montar en dromedario, nosotros no queríamos ya que íbamos a montar en el desierto. Nos fuimos caminando, y lo dicho anteriormente, las palmeras muy separadas entre sí por lo que ni hablar de sombras que te resguarden por un bonito paseo… Los primeros 5 minutos bien, los primeros 10 ya empezaban a quemar, a los 15 minutos yo ya me quería ir jaja nunca había sentido tantísimo calor en las piernas, ardían.

El Palmeral, Marrakech

Y además que no había nada ver más que palmeras y más palmeras. Aguantamos un poco más y nos fuimos en busca del taxista antes de morir deshidratados (vale igual estoy exagerando un poco, pero solo un poco jaja). Al llegar al taxi, ¡el taxista no estaba! pero enseguida lo encontramos. Se había refugiado en una especie de tienda que tiene la gente que está con los dromedarios allí. Cuando fuimos a buscarlo puso cara de, ¿tan pronto?. Vaya, que le salió bien el viaje.

El Palmeral, Marrakech

¿La culpa? Nuestra por no informarnos bien antes de ir. Pero a veces nos gusta ir a los sitios así un poco a la aventura a descubrir lo que hay por nosotros mismos.

De vuelta del Palmeral, con el calor que habíamos pasado y el que estaba haciendo esos días (unos 45 grados) nos vamos a tomar un rico zumo natural a Jemaa el Fna para refrescarnos (probad el mixto y el de aguacate, no os conforméis solo con el de naranja, están deliciosos) antes de irnos a dar un buen chapuzón al Riad.

Atardecer desde una terraza

Por la tarde, aprovechando que ya ha bajado el sol, nos vamos de nuevo a disfrutar del ambiente de Jemaa el Fna.

Entre el gentío, nos decidimos a hacer un tatuaje de Henna que yo ya venía con la idea de uno. Yo tenía intención de hacérmelo en la plaza de las Especias por la tranquilidad que vi allí y seguro que el precio era menor. Pero al juntarnos dos para hacérnoslo y sin saber si iba a tener tiempo de volver a la Plaza de las Especias después del viaje al desierto me decidí por hacérmelo en ese momento.

Jemaa el Fna, Marrakech

Tras el tatuaje, que si un pinta labios de tinta natural, una gorra, unas zapatillas… ¡íbamos en grupo! no todo es para nosotros :).

Antes de que llegue la puesta de sol, nos vamos a buscar un buen sitio en una de las terrazas para ver el cambio que se produce en la plaza. Pero para ver bien ese cambio la verdad hay que ir bastante antes de que empiece a meterse el sol. La plaza en la puesta de sol, con el gentío y el cambio de luces es una estampa muy original y diferente.

Jemaa el Fna, Marrakech

Día 6 y 7: Excursión al desierto

Si quieres saber más sobre esta maravillosa excursión, no te pierdas el post Desierto de Zagora, ¡nos vamos de excursión! que hemos hecho para contártelo todo :).

Día 8 Martes: Imprimir y Jardines Majorelle. Vuelta a casa.

Último día en Marrakech, ya toca volverse a casa :(. Una semana parece mucho tiempo, pero pasa volando. Y seguro que si volviera haría las cosas de otra manera para aprovechar más el tiempo. Pero así aprendemos.

La mitad de la mañana de hoy se nos fue buscando un sitio para imprimir la tarjeta de embarque, si quieres saber porqué, no te pierdas nuestro post “todo lo que necesitas saber para viajar a Marrakech”.

El sitio que teníamos mirado para ir a imprimir justamente ese día por la mañana no funcionaba. Tras dar un par de vueltas y preguntar en otro lugar que tampoco imprimían fuimos a la agencia de viajes donde habíamos reservado las excursiones. Allí, el chico que nos acompañó a Agadir, nos ayudó y nos llevó hasta otra oficina donde, por fin, pudimos imprimir. ¡Mil gracias!

Ya listos para el viaje nos vamos a hacer nuestra última visita en Marrakech.

Jardines Majorelle

Los Jardines de Yves Saint Laurent en los que se dice el pintor se inspiraba.

Jardines Majorelle, Marrakech

No sabíamos muy bien si visitar estos jardines o no, pero nos habían dicho que eran muy bonitos y también nos habían dicho que los jardines de Menara no merecía la pena así que allá fuimos. Negociando de nuevo nos fuimos hasta los jardines en taxi por 30 Dirhams solo la ida.

Precio: 70 Dirhams. :O así nos quedamos nosotros también jaja.

Ya el precio nos pareció bastante caro para lo que habíamos estado pagando, pero ya que estábamos allí entramos.

A nosotros, sinceramente, nos decepcionó un montón. Es un jardín botánico, con plantas robustas y altas, de diferentes partes de la tierra. También tiene pequeños edificios simulando el estilo árabe, todo de color azul que es lo que más bonito hace al jardín, el fuerte color azul contrastado con tantas plantas tan inmensas.

El jardín es bastante pequeño así que lo verás enseguida. Dentro hay un museo del Arte Islámico pero vale 30 Dirhams a parte.

A nosotros nos pareció carísimo para el tamaño del jardín y lo que se ve en él. Me parece que hay lugares que valen mucho más la pena. Si hubiera sabido que era así, no habría ido, pero claro que para gusto los colores porque solo habíamos oído buenas críticas de él. Eso sí, por lo menos se está fresquito.

Jardines Majorelle, Marrakech

Jardines Majorelle, Marrakech

Al salir de los jardines, nos dispusimos a coger un taxi, y nos piden 100 Dirhams ¿Como? ¡Eso es lo que pagamos para ir al aeropuerto! nos fuimos. Un poco más adelante nos encontramos otro taxista, nos pedía 60, le dijimos que habíamos venido por 30 y nos dijo que el no podía porque tenía que pagar cierto impuesto. No sabemos si será verdad, lo cierto es que este hombre paró a otro taxi que venía por la carretera para nosotros, nos acercamos le dijimos 30 y aceptó sin pensárselo dos veces. Moraleja: no os rindáis, aunque sea un poquito más adelante encontraréis el precio que buscáis.

De vuelta a Jemaa el Fna, nos tomamos el último zumo natural (están realmente ricos) y vuelta al Riad.

Nuestro viaje por Marrakech termina aquí, pero quizá nos volvamos a ver Marruecos, hemos dejado sitios pendientes…

¡Hasta pronto!

Uy espera, aún tenemos algo que decirte. ¿Estás buscando alojamiento para tu viaje a Marrakech?Te ofrecemos 33€ de descuento en Airbnb y 15€ en Booking 🙂

Y ya sabes, si te ha gustado no te olvides de compartirlo con tus amigos y familiares y también por las redes sociales y a nosotros nos harás muy felices 🙂